martes, 2 de octubre de 2012

Una noche de terror Parte 2


Segunda parte

Caminaba, y caminaba, pero no encontraba nada, ya era muy tarde y comenzaba a hacer frío. La noche iba cogiendo más fuerza y cada vez veía menos. De repente la linterna se apagó, por lo visto las pilas se habían gastado, lo que empeoraba aún más la noche impidiéndome ver nada.
¿Qué más puede salir mal?-dije en voz alta poniéndome las manos en la cara y con tono irónico.
            Comencé a sentir más miedo no podía ver nada y tampoco divisaba luces a lo lejos. La carretera parecía  interminable y mis piernas no podían más. Entonces conseguí ver una luz y empecé a caminar rápido. Cuando faltaban unos metros para llegar se oyó un grito agudo que provenía de detrás de mí. Corrí lo más rápido que pude sin mirar atrás hasta que llegué a aquella luz; aquella luz era una gasolinera.
            Entré rápidamente pero no veía a nadie, corrí hacia un puesto que había allí al lado pero nada, comencé a desesperarme, ya no era por poder dormir, era por miedo, aquel grito no me había dado buena espina. Ya no se oía nada pero no me iba a arriesgar.
            En ese momento me dio un escalofrío. De repente un brazo me cogía el cuello y otro me tapaba la boca desde mi espalda. El brazo que me cogía el cuello tenía un cuchillo, la luna se reflejaba en él, pero no conseguía ver su rostro. Me retorcí para liberarme pero no lo conseguí.
            Entonces sentí el aliento en mi nuca y como el cuchillo se clavaba en mi piel poco a poco. Caí al suelo, la sangre brotaba de mi barriga y aquella persona desapareció. Yo estaba tirada en el suelo retorciéndome de dolor, palpé mi bolsillo, pero mi móvil no estaba, lo vi a unos pocos metros de mí y me arrastré para alcanzarlo. Presionaba la herida pero no paraba de brotar sangre de ella, agarré el móvil y rápidamente marqué el número de emergencias.
¡Ayuda! Necesito ayuda, por favor-dije sin apenas fuerzas. Estaba comenzando a marearme.
¿Dónde se encuentra señora?-preguntó la voz que provenía del teléfono.
En la carretera comar…-en ese instante perdí el conocimiento.